La historia de Málaga abarca mas de 3000 años. Se puede dar por hecho que las primeras fortalezas se construyeron ya en los inicios de la colonización. Apenas en los últimos años se encontraron artefactos y ruinas romanas entre otras cosas, lo cual no deja claro cuando se iniciaron las construcciones en el monte de Málaga. Al principio del siglo 11 los hammudies construyeron un Alcazar (castillo) donde hoy se encuentra la Alcazaba. Poco después (1057) el rey ziri Badis-Maksan (rey del imperio granadino Taifa) mandó alrededor del año 1057 construir en el mismo sitio el Palacio fortaleza hispano-árabe más importante. El rey Badis equipó la Alcazaba con una triple fortificación y varias torres rectangulares. En en interior de la fortaleza se encontraba el palacio de los soberanos musulmanes y la parte asignada al personal de servicios. Un sistema que luego sería copiado en la Alhambra de Granada. Debido a los materiales usados en la construcción como por ejemplo ladrillos, barro y mortero los edificios eran propensos a daños hechos por el clima mediterráneo. Por esta razón entre los siglos 13 y 16 tuvieron que llevarse a cabo varias reformas.

La conquista de la Alcazaba

En esa época se unió la Alcazaba con el castillo Gibralfaro mediante „la Coracha Terrestre“, un corredor limitado por dos muros paralelos. En el año 1485, tras un tiempo largo de ocupación, los Reyes Católicos conquistaron la Alcazaba y se convirtió un su residencia. En el siglo 17 el rey Felipe IV residió en la fortaleza. Después hubo un periodo de decaimiento en el que la Alcazaba se desmoronó y se empezó a usar como asilo para delincuentes y grupos marginados. Como consecuencia se formaron barrios pobres a sus alrededores.

La restauración de la Alcazaba

El antiguo bazar de ceramica arabe en la Alcazaba

En el año 1931, inspirado por el historiador malagueño Juan Temboury, se inició la restauración y reconstrucción de la Alcazaba. La obra fue dirigida por el arquitecto Guerrero Strachan. En el mismo año se declaró la Alcazaba monumento nacional y en 1993 el parlamento regional de Andalucía la incluyó en la lista de los castillos y palacios de Andalucía. Al pie de la Alcazaba hoy en día puede visitarse un teatro romano. Este se descubrió por coincidencia hace unos años durante unas obras. Se restauró de manera costosa y se abrió para el público gratuitamente.

La Alcazaba es el monumento característico de la ciudad de Málaga que sin duda vale la pena visitar.